Por: David Torres, Periodista en Zona de Alto Riego.
La degradación de la guerra de guerrilla con grupos de extrema derecha en el sur de Bolívar, es palpable. Quienes combaten por apropiarse de los corredores que conducen al Potosí del oro de las serranías de San Lucas, ha dejado un teatro de horror y miedo en la memoria de las comunidades campesinas y mineras. Los enfrentamientos sangrientos y la muestra de cadáveres que se exhiben como trofeo de guerra, son la moda este 1 de febrero del 2024, por los Grupos Armados Organizados, que muestran los colmillos de la rabia y el odio.
La guerrilla de la Disidencia del 37 Frente de la Farc, a través de un video que colocó en las diferentes plataformas de las redes sociales, muestra la entrega de un cadáver de un presunto combatiente paramilitar, caído en combates, con el apoyo del Ejército de Liberación Nacional, ELN; el cuerpo sin vida de un combatiente, al parecer fue entregado por la insurgencia a los Entes departamentales y civiles.
Hoy los trofeos de guerra, muestra la crueldad de una guerra terrible que No tiene límite y que igual que la codicia del oro en Colorado, Estados Unidos, deja muertos incontables; estos pelotones de mercenarios se enfrentan con odio salvaje hasta desgarrarse cada pedazo de su vida.
La guerra cambió el orden de combatir en las estribaciones de la cordillera Central, donde existen innumerables entables mineros donde los grupos de extrema derecha e izquierda, cada día se expanden como plaga, por el dominio de las riquezas o el impuesto que el oro genera en la explotación aurífera; dejando un rostro cadavérico que da miedo; mientras tanto a un lado quedó el tráfico de cocaína, que su valor, está por los suelos.