Todos defienden los mineros artesanales…
¿Quién defiende el agua, la fauna?
Dentista - Tarjeta de visita
El 28 de junio del presente año a primeras horas de la mañana, se desbordó una alberca de cianuración en pleno día, y a los ojos de todos, incluso de los policías que se tomaron el sector, pudieron ver la hecatombe ocasionada por la minería criminal. Esa actividad la hacen realizan los mineros en las horas de la noche para que la oscuridad sea cómplice de los criminales del medio ambiente
La mina artesanal de MinaWalter se rompió y todo su líquido venenoso rodó sin cesar por la quebrada del Caribona; comenzó a esparcirse por la corriente, a tal punto que el veneno pasó a mezclarse con las aguas cristalinas y con espuma se tornó en una tinta roja, como si el agua se hubiese transformado en sangre; es un dolor inmarcesible que muestra la impotencia de muchos ambientalistas, de No poder proteger la cuenca hídrica que alimenta a campesinos, pescadores y citadinos de veredas, corregimientos y poblados ribereños que están destinados a alimentarse de peces envenenados con mercurio y el cianuro se suma, dejando un panorama desolador, matando toda clase de especies, incluyendo reptiles, peces, animales y aves, río abajo.
Las imágenes originarias 100 metros debajo de la entrada del caserío de la Walter, cambia la perspectiva por la llegada de la policía ESMAD a la zona minera del AltoCaribona, donde se levantó el grito de los defensores de derechos humanos, para proteger la dignidad de los mineros, que no sean golpeados, ni se cierren sus minas… pero nadie levanta la voz de protesta, para defender la naturaleza y el líquido vital para los seres vivientes, ni mucho menos les importó el hábitat de los animales endémicos.
Esta denuncia que afecta el derecho colectivo; busca el equilibrio ecológico entre el hombre y la naturaleza, para proteger un derecho fundamental a un ecosistema sano, permitiendo que unos cuantos ambiciosos por la codicia del oro, sueñen en fantasías ´superfluas donde el COVID-19, demostró que somos más frágil como depredador, donde llegará un virus o una bacteria que nos coloque en el abismo de la extinción; ya que los ricos por el oro continúen engordando el vientre de su economía. Es hora de defender a los que NO tienen “VOZ” el agua, la fauna y la flora silvestre.