Simití, tierra de abundantes aguas… 485 años de historia.
Simití, Bolívar, está ubicado en una península de tres kilómetros de largo, en cuyo vértice este localizada la antigua ciudad; su pasado estaba edificada de malocas donde habitada por familias indígenas de la tribu de Los chiwüities; de ahí se origina su nombre: Chiwüití que significa: “Tierra de Abundantes Aguas” por poseer el líquido preciado en abundancia.
En su proceso evolutivo de la palabra, sufre varios cambios diacrónicos y sincrónicos en el lenguaje de una palabra compuestas, que significa: Chi, abundante; WÜI, agua; Ta o ti, Tierra, (abundante agua en la tierra).
El grupo étnico fue exterminado por la invasión española en 1537-1550, a cargo del capitán Antonio de Lebrija, quien fundo el 1 de abril de 1537, La Ciudad de San Antonio del Toro de Chiwüiti. Fue la segunda población más importante de la hoya del Magdalena en la época de la colonia, por ser epicentro de la explotación aurífera, para la corona española.
Para el siglo XVII, por la evolución lingüística, la palabra sufre un cambio morfológico, Chimití y ya para el siglo XVIII la palabra ciudad pasa a otro plano, por la emigración de extrajeras.
El tres de mayo de mil 511, se proclama la independencia, por ser un pueblo libertario, seguidor de los principios del Libertador Simón Bolívar, en este territorio se enfrentan rebeldes patriotas con los chapetones, españoles y son derrotados fulminantemente; convirtiéndose la ciénaga en el epicentro de cuentas batallas.
En el siglo XIX, los plebeyos o el vulgo le llaman, Simití, convirtiéndose en un pueblo de pescadores, más antiguo del Magdalena Medio, más viejo que Mompox, que fue fundado por Alonso de Heredia, el tres de mayo de 1537, un mes, cuando retroceden los conquistadores, por la remetida de los indios Yariguies; y un año después, el 6 de agosto de 1538, el general Gonzalo Jiménez de Quezada, bautiza en territorio de los Guapota, a la ciudad de Nuestra Señora de la Esperanza, hoy conocida como Ciudad de Santa fe de Bogotá, la capital de Colombia.
La ciénaga de Simití, es la más hermosa de Colombia, una columna de tierra donde está ubicado el poblado, se interna en las aguas.
Cuenta con un inventario de aves que puede pasar fácilmente de 500 especies, tanto endémicas como migratorias; además de árboles nativos, que son único en el ecosistema de la región.
El municipio no ha conformado un sistema de área protegida, ni existe una política ambiental clara, tanto por instancia gubernamental como por la sociedad civil. La ciénaga recibe diariamente contaminando del municipio de Santa Rosa del sur, que carece de una PETAR. Las viviendas han sido construidas de espalda al humedal convirtiéndola en la caneca de basura; a este problema se suma, la contaminación de la minería criminal, que arroja mercurio y cianuro, como los laboratorios de procesamientos de coca, que arrojan químicos.
Simití, el pueblo más antiguo del Magdalena Medio, cumple hoy 485 años de historia, fundado por el capitán de los Ríos, Don Antonio de Lebrija, familiar de su homónimo Antonio de Lebrija, que introdujo la gramática castellana a América; su superficie es de 1345 Km². Está ubicado a 70° 50 minutos de latitud norte y a 73° 57 minutos de longitud oeste del meridiano de Greenwich.
Su altura en el casco urbano es de 50 metros sobre el nivel del mar; en las altas montañas alcanza 2350 metros, con climas templado y frío. De este municipio se originaron los poblados de la ribera del Magdalena y del sur de Bolívar.
Su clima es relativamente sano; la temperatura varía entre 29,3° y 37,5° centígrados; la población es refrescada constantemente por la brisa fresca proveniente de la manigua de la serranía de San Lucas, estribaciones de la cordillera Central.
En la alta montaña se encuentra una variedad de quebradas y riachuelos que desembocan en la ciénaga. El poblado se encuentra a una distancia de 518 kilómetros de la ciudad capital. La mayor parte de su territorio es montañoso y su relieve corresponde a las estribaciones de la cordillera Central de los Andes.
Se considera uno de los territorios ricos en yacimientos minerales, hallan minas de caolín, cemento, cobre, uranio, oro, cal, petróleo y brea. Sus habitantes se dedican a la pesca.
Este municipio, el más antiguo del sur de Bolívar, con una vasta historia, es circuito judicial y de la fiscalía regional, cede de La oficina de Instrumento Público del sur de Bolívar; cuenta con el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar Regional; posee el único hospital de Segundo Nivel, conocido como El San Antonio de Padua.
Es rico en fauna y flora, tierra del Manatí. Mamífero sirenio que habita en la ciénaga de Zapata y Simití, especie que está en peligro de extinción por los pescadores furtivos, que comercializan su carne.
Ciudad silvestre, este podría ser el santuario de varias especies en vía en extinción; construir como parque natural en las serranías que besan la ciénaga; mejoraría el panorama ecológico. Un bosque de quinientas hectáreas serviría para preservar el hábitat de la fauna y la flora silvestre.
Por los bienes y servicios ambientales que prestarían a los humedales, se garantizaría el bienestar social, el equilibrio de las especies nativas.
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Construir el circuito ambiental o malecón, una especie de ciclo-rutas, adornado de bancas para sentarse debajo de frondosos árboles, donde podrás pescar, como recuperar los canales entre la calle real, casa de Domingo Antonio Ortiz Torres y Aura Mendoza; como en el sector de la calle de las flores, casa de los Araujo con Fernando López, fortalece los criterios biológicos para hacer de este lugar, una ciudad de cultura anfibia, para que propios y visitantes paseen en cayas o canoas, (remando por toda la península y cruzando por las calles más tradicionales y antigua de la población, la convertirían en el foco de ecoturismo), donde se haría seguimiento de programas en torno de las áreas naturales protegidas y su zona de influencia, para aumentar las opciones de conservación de la biodiversidad.
Es el paraíso de las frutas súper exóticas, como la Guayaba Sabanera o silvestre. Esta fruta crese de forma natural en las sabanas estériles del Silencio, nace en las zonas boscosas y estériles y es de la familia de las guayabas, la más deliciosa de Colombia, además posee el anón rojo, conque se elabora el jugo más delicioso del mundo.
Simití es mágico, cálido, porque acoge a propios y extraños en todas las fiestas, como las de carnaval, Semana Santa, Las fiestas de Toñito, las fiestas de San Simón y las fiestas patronales, en honor al óleo Original de la Santísima Virgen María, madre de Dios, que reposa en el santuario de Simití.