Simití, se atiborró de campesinos cultivadores de la hoja de coca
El municipio de Simití, Bolívar, se atiborró de campesinos cultivadores de la hoja de coca del sur de Bolívar, que protestas por las políticas de implementación de la sustitución de los cultivos ilícitos.
En menos de 68 horas, el municipio cienaguero ha recibido más de dos mil campesinos incluyendo la comunidad desplazada del Corregimiento de El Diamante, que arribó al casco urbano por miedo a los enfrentamientos entre guerrilla del ELN y paramilitares Gaitanistas.
Los campesinos cocaleros, comenzaran una mesa temática, para que el gobierno Local, departamental y nacional, para conozcan sus pretensiones que se tienen, frente a los acosos de la fuerza pública, con la erradicación de cultivos ilícitos.
A comienzo del mes de marzo del presente anuario, los jornaleros, han presentado enfrentamientos con la policía encargada de erradicar los arbustos de coca en las serranías de San Lucas, especialmente en los corregimientos de Las Pavas, La Virgencita, San Joaquín, Buenavista, Aguas Lindas, Patiobonito entre otros poblados de San Pablo, Simití y Santa Rosa del sur, Bolívar.
Se esperan que comiencen las conversaciones donde habrá una serie de debates frente al tema de cientos de familias que se dedican al cultivo de la planta maldita y se concentraran en el municipio de Simití, donde recorrieron calles y carreteras para mostrar su presencia; los municipios que cuentan con cultivos ilícitos son Santa Rosa del sur, Cantagallo, San Pablo, Arenal del sur y Morales en el departamento de Bolívar.
Según el Vocero Ferney, el gobierno central los obligo a protestar, ya que el estado quiere arrancar las matas de coca, sin dejar beneficios a la comunidad que durante muchos años ha vivido de este oficio; además no invierte en infraestructura de escuelas, carreteras, trabajo y beneficios sociales; ya que ellos toda su vida, han trabajado con la coca y quieren sustituir los cultivos, por pancoger, pero que tengan salidas para beneficio y sobrevivencia de sus familias.
Ellos, los protestantes, piden la presencia de todos los alcaldes del sur de Bolívar y la presencia de funcionarios del Estado; siguen exigiendo el cese de la erradicación forzada de sus cultivos de coca en la serranía de San Lucas.
La imagen de esa protesta es bien particular no solo por tratarse de comunidades que exigen derechos sobre un cultivo considerado ilícito, sino porque injustamente el gobierno del Presidente Iván Duque Márquez, los tiene excluido de los programas de sustitución, ya que se requiere ser piloto en procesos de erradicación; precisamente focalizaron sus esfuerzos para poner en práctica el ambicioso Plan Nacional de Sustitución como uno de los puntos pactados en el acuerdo firmado en La Habana.