San Pablo, un diciembre marcado por la incertidumbre
Familias de Simití, cantagallo, Morales y Arenal del sur, realizan una cadena de oraciones para detener los hechos violentos que se han registrado en el pueblo de San Pablo, Bolívar.
Muchos de nuestros lectores del municipio de San Pablo, Bolívar, han llamado a nuestro medio de comunicación para manifestar, que el mes de diciembre en el poblado ribereño está marcado por la incertidumbre; un 2021 sangriento, que ha sido marcado por los hechos violentos y que aún faltan cinco día y los sucesos siguen tomando las primeras páginas de EL ORIGINAL.
Hoy se suma un hecho inverosímil, ayer dejó un violento accidente motociclístico en el municipio, donde falleció un trabajador del Concejal, William Neir, propietario de la bodega del celular.
A este episodio trágico se suma una tragedia que ocurrió en el sector de San Juan Alto donde una riña dejó un campesino muerto; el occiso residía en el casco urbano del municipio de San Pablo, en un hecho de intolerancia, donde perdió la vida.
Mientras en Pozoazul, un menor de edad murió ahogado, mientras se bañaba en la quebrada torrentosa, casualmente donde han fallecido varias personas en años anteriores, por las corrientes internas que han atrapado a más de uno.
A estas tragedias se suma las amenazas de un panfleto que tiene atemorizado a la gran mayoría de los pobladores, donde un grupo armado organizado, al parecer amenazó con ajusticiar a las personas que salieran después de la seis de la noche; un toque de queda impuesto por el miedo y el terror, del cual viven las familias más humildes del municipio, que se guardan para que no lo sorprenda una tragedia anunciada.
Con los 11 homicidios registrados, el panorama de diciembre en el municipio de San Pablo, se oscurece aún más, en un poblado donde reina la anarquía y la desidia.
Pero el sur ora en cadena, para que la estigmatización de los violentos se borre para siempre y las buenas familias puedan vivir en paz.