Con dolor los habitantes de las serranías de San Lucas en límites de Simití y San Pablo en el sur de Bolívar, denunciaron que campesinos desadaptados quemaron el cerro donde nace la quebrada la Humareda, considerada por ellos reserva natural, protegida por los nativos y donde las familias del campo se abastecen del agua para el acueducto del corregimiento del Paraíso, jurisdicción del municipio de Simití.
El daño ambiental acabó con la selva que alberga especies endémicas de flora y fauna; hace varios días la Junta de Acción Comunal denuncia el arboricida, exigiendo a los campesinos que rozan la tierra para sus cosechas, hacer guarda rayas y evitar incendios forestales.
El objetivo es proteger el bosque y fortalecer la recuperación del ecosistema. La JAC y ASAMISUR hacen un llamado a la oficina encargada del medio ambiente de la alcaldía de Simití, igual a la Corporación Autónoma del sur de Bolívar, COORMAGDALENA y Parques Nacionales, para que actúen y activen acciones contra los destructores de la naturaleza que quemaron la Madremonte.