En un lodazal se ha convertido la quebrada de Bajosicué, Guarigua, del municipio de San Pablo, Bolívar; donde mineros criminales arrasan con la vida acuática y el agua no la pueden beber los habitantes de la ladera, ni los animales, porque están sacando oro con dragas artesanales.
La hecatombe criminal, fue denunciada por habitantes del lugar, quienes piden con urgencia al gobierno nacional, tomar medidas urgentes para detener la mano de los mineros crínales, quienes están haciendo un daño ambiental irreversible y afectando la salud de los vecinos.
La población de vereda Bajosidue, Guarigua, señala que detrás de las tierras del Mono Galiano, muy cerca de los Cauchos; ya no hay agua para el consumo humano y los animales tampoco pueden tomar el líquido porque está totalmente turbio, parece más una mazamorra toxica que agua para la gente.
Anteriormente habían puesto quejas, cuando hubo un incendio forestal, y la comunidad se quedó quieta por las múltiples amenazas.
Hoy la situación se torna invivible, ya que el agua es vital para la vida no solo de los campesinos, de no de los animales domésticos, aves de corral e incluso para las aves silvestres.