Varios accidentes fluviales se han registrado en los últimos años en el Valle del Magdalena Medio, por culpa del mal estado de los ferris; ellos, trabajan en el tramo del río Magdalena, entre la ciudad de El Banco Magdalena a Puerto Wilches, Santander, donde estas máquinas de la segunda guerra mundial, se han convertido en verdaderos dinosaurios; están obsoletas y un día no esperado, tendrá el Estado colombiano pagar una suma muy alto por los muertos que puedan ocasionar.
El hundimiento de la lancha “De los Mellos” que arrastra el bote del ferri que cruza los vehículos desde Gamarra, Cesar a Puerto Bolívar, Morales, prende las alarmas, para que el Ministerio de Transporte, que es señalado por los viajeros como irresponsable, de dar licencia a lanchas que han perdido toda clase de vigencia.
Por otro lado, bien lo explica el documento CONPES 2814 de 1995, “una forma de evaluar la capacidad de la red fluvial del país es a través de la longitud navegable de sus cuencas”, y agrega que dependiendo de las embarcaciones esta tiene mayor o menor utilización, expresando en cuanto a la navegabilidad “varía dependiendo del tipo de embarcaciones que la recorren, sean éstas embarcaciones mayores, o embarcaciones menores”. (DNP, Plan de acción para el sector fluvial, 1995). Dicha longitud depende del clima y de la hidrología de cada región, y se ve afectada por interrupciones en algunos tramos con vías terciarias o carreteras; como resultado de la disminución de los caudales durante los períodos secos y el incremento en el volumen de sedimentos aportados a los canales fluviales debido al progresivo deterioro de las cuencas hidrográficas en Colombia.
Como consecuencia de lo anterior, las condiciones de navegabilidad no garantizan un nivel de servicio continuo y confiable o bueno, pero en el caso del Magdalena Medio, nadie regula el valor del tiquete, que está por las nubes y cambia en diferentes puntos; sino que los remolcadores, son máquinas viejas y los botes, están rotos, ocasionado anegamiento de sus bodegas de aire. La dependencia de los corredores fluviales aumenta cada día en las zonas quebradas de la geografía del sur de Bolívar, pero… el peligro es latente, en el territorio, que muestra el subdesarrollo en su lectura visual, demostrando que somos pueblos muy atrasados, por falta de vías pavimentadas e infraestructura en las carreteras.
Cuando será que el gobierno Petro, coloque sus ojos a las vertientes del río Magdalena y el Rio Cauca, donde estas lanchas viejas son un constante.