Tres días fueron testigos de dos escenarios que transformaron toda una sociedad; un fenómeno inigualable en el sur de Bolívar, y en el municipio más golpeado por los actores armados.
Los espectáculos deportivos vividos en el municipio de San Pablo, Bolívar, dan muestra que es necesario apoyar, incentivar, motivar la sociedad joven, como alternativa para que enfrente los múltiples problemas que se viven por culpa de una guerra que no tiene límite.
El atrapar la atención de una nueva generación que está volcada s mejorar las condiciones humanas, que dejen a tras la violencia en todas sus características. El alcalde del municipio ribesureños, Jair Acevedo, ha dejado plasmado en el subconsciente de los muchachos; que la vida tiene muchos parajes, que son para disfrutar; en su página de Facebook dijo:
“Estos escenarios han sido testigos durante tres días consecutivos del espectáculo del microfútbol, de la pasión que despierta este deporte, pero sobre todo de la reunión de unos pueblos hermanos que geográfica y culturalmente siguen unidos”
Una lección sabia para el pueblo colombiano, que con el deporte y el futuro de los jóvenes se puede cambiar una sociedad que mejora la calidad mental.