Cuando trataba de elevar y colocar una antena para lograr una buena señal telefónica en las instalaciones de su droguería, ubicado en el corregimiento de Micoahumado, municipio de Morales, una descarga eléctrica le quito su vida.
Se trata de Javier Romero Coca; quien se electrocuto al tocar con su antena la línea de alta tensión; todo ocurrió en el momento preciso cuando llegó la energía eléctrica.
Muchos critican la situación que vive el pueblo histórico de Micoahumado, donde su gente ha sufrido una racha de muertes, desolación, abandono, zozobra, amenazas y en pleno siglo XXI este poblado no tiene tecnología; ni las condiciones para tener comunicaciones e internet; producto de la desconfianza de los actores del conflicto armado.
Romero Coca, era un hombre que permaneció más de 30 años viviendo en la población; en el momento del accidente lo ayudaron de inmediato los vecinos y lo trasladado al hospital de San Sebastián de Morales, donde fallece.
Hoy fue sepultado en el municipio de Santa Rosa del sur, donde viven varios familiares.