Llegó el 20 de enero, las fiestas de San Sebastián de Morales.
Con una romería de turistas, se prendió la fiesta del 20 de enero de 2024; tradicional en el sur del departamento de Bolívar y tan famosas como las fiestas patronales donde se tributa el lienzo de la imagen de Santa María de la Original, Madre de Dios, el 15 de diciembre en Simití; las del Retorno en Arenal del sur, las de San Pedro y San Pablo de San Pablo, Bolívar; las de la virgen de Santa Rosa de Lima en Cantagallo y la de la creación de Santa Rosa del sur en noviembre.
Todas ellas, tienen un toque particular; donde en pleno siglo XXI, se está pensando en no traer agrupaciones musicales, de bajo calibre; sino deben de apuntarle a hacer unas fiestas que dure por lo menos cinco días minimo.
Porque en esos días ganan los pobres y se reactiva la economía en un 200%; ganan los transportadores; ganan los restaurantes, los hoteles, las familias, los vendedores de chuzos o pincho y hasta los artesanos.
Hoy pinto bien, aunque se tiene que proyectar con agrupaciones que hagan retumbar la región como Peter Manjarrez, Pipe Pelas, Carlos Vives, Jorge Celedón y porque no un concierto con Shakira.
El anunció para el otro año, del alcalde de Morales, Ecequiel Salcedo, de traer a Peter Manjarrez, es la mejor forma de brindarle a los que no votan, a los indiferentes, los apolíticos a los turistas, a los vecinos, para que pobres y ricos ganen dinero, disfruten de la alegría; para que los blancos y negros gocen de las fiestas con artistas de peso, sin el capricho de quien maneja el Instituto de Cultura de cada municipio, que por lo regular traen una serie de basura.
Hace muchos años en Morales trajeron a Diomes Díaz igual lo hizo Simití; ese día eclosionaron los pueblos de alegría y ganaron todos. Neguib Eslait lo hizo el año pasado y la inversión fue de mil 300 millones; pero la comunidad movió más de 20 mil millones de pesos en seis días.
No hay que dejar entrar esa mentalidad pobre de traer grupos «chichipatos»; hay que invertir una vez en el año con lo bueno; botando la casa por la ventana; reactivando la economía que es una temporada maravillosa cada año, donde todos ganamos.
Mientras en Santa Rosa del sur, deben cambiar su forma de hacer sus conciertos, cobrar por la entrada; el sur de Bolívar, critica esas fiestas que parece más lucrativas, de estirpe privada, que una fiesta del pueblo, al igual que Bogotá, donde se debe al pueblo y para la gente, donde debe disfrutarla el pueblo y no robarse el dinero de la alegría de la gente.