La vida de los estudiantes de Paredes de Ororia y el Cerrodeburgos, solo cuesta 700 mil pesos.
Como lamentable han señalado las autoridades de este país, la irresponsabilidad de los contratistas del transporte escolar fluvial de los corregimientos de Paredes de Ororia en el municipio de Morales y el Cerrodeburgos de Simití, como de los alcaldes; por NO prevenir una desgracia en los ríos más caudalosos y peligrosos del sur de Bolívar; el Magdalena y el Simití, pueda ocurrir.
Solo la vida de estos alumnos puede constar la tontería de 700 mil pesos, comprar chalecos salvavidas es una obligación para evitar que en un accidente acuático se ahogue uno de estos jóvenes y de seguro se volcaría Colombia contra las autoridades locales, por no prevenir una calamidad de alta magnitud.
Desde gobiernos pasados, Morales y Simití, hasta el día de hoy, los alcaldes pasan desapercibido un elemento tan esencial que salva vida y que su costo no pasa de los 15 mil pesos en una fábrica o un sastre ribereño.
Pero ahora no podrán decir: ¡QUE NO LE CONTAMOS¡
Es mejor prevenir que curar; uno o tres niños ahogados, sería un daño irreparable para nuestro país; este es un mensaje para los alcaldes, de Morales, Ecequiel Salcedo Cardoso y el mandatario de los simiteños, Wilman Quintana González, este último le dio el contrato a un concejal, quien el motorista del motor canoa, tenemos fotos. Podrían ir a la cárcel, sino toman correctivos de la seguridad para los estudiantes que necesitan el transporte escolar fluvial para ir todos los días a clase.
Si una desgracia ocurre por vendaval, lluvia, tormenta, tempestad, aguas turbulentas y correntosas o solo voltearse el motor-canoa en la mitad del río, sería gravísimo. Le recuerdo, solo son niños, que no miden el peligro, todo le parece divertido y creen en su imaginario que es un juego.