La ola invernal vuelve y sigue diseminando el envenenamiento de los ríos
La falta de control y el abandono estatal, son las causas directas que las cuencas hídricas continúen envenenándose de metal pesado, que rueda sin frenesí, por el río Inanea y otros afluentes, ya que esta primera, es la arteria fluvial que abastece del líquido a la población simiteña y que en un futuro no muy lejano estarán expuestos a malformaciones congénitas y linfomas cancerígenos.
Años anteriores el corregimiento de Canelos quedo completamente inundado por el desbordamiento de la quebrada que procede de Puerto Cañaveral, zona minera del municipio de Santa Rosa del sur, en el departamento de Bolívar, donde se dice, que este lugar, hay un cementerio de contaminantes, que compañías auríferas entierran muchas toneladas de tierras residuales contaminadas de mercurio y químicos tóxicos.
En este invierno se vuelven a prender las alarmas, para evitar que mineros distraídos e irresponsables, dejen material cancerígeno muy cerca de las cuencas hídricas que estás sean arrastradas por las crecientes súbitas y afectando a la población ribereña y a la comunidad de Simití, que cuenta con un acueducto que tienen planta de tratamiento de agua potable, pero no elimina los metales pesados, ni residuos de químicos tóxicos.