Los dueños de los semovientes son responsable de los accidentes de tránsito que ocasionen sus animales en la carretera, deben ser judicializados.
Desde que el viejo Rojas advirtiera del peligro de vacas, perros y caballos en la mitad de la vía; en el primer semestre del años se han registrados nueve accidentes fatales.
En menos de 8 días en Simití se presentaron dos; el 1 de mayo a las 7 de la noche invistió un caballo a una motociclista, (aun su cadáver No ha sido retirado por su dueño o por Sanidad) dejo a Ángel Miro Alvarado Vega, debatiéndose entre la vida y la muerte. El 8 de Mayo murió. Ángel Pastor Salazar, miembro de la Mesa de Víctimas y quien residía en Monterrey.