La naturaleza es tan impredecible que su comportamiento muchos NO la entienden. Después de sedimentar la boca del caño de Mojahuevos, el trapiche y el Atar, y donde se está aterrando casi un cuarto de la ciénaga más linda del mundo; la quebrada de Juncal, que nutre de agua la ciénaga de Simití, cambió su curso; volvió la desembocadura a sus inicios.
Este fenómeno dejo un problema latente, donde inescrupulosos ganaderos y terratenientes, quieren apropiarse de playones, para convertirlos en rebaños, destinarlos al pastoreo de vacuno. Este problema, dejaría no solo a una gran población pesquera sin el sustento alimenticio, sino, donde más del 40 por ciento de los habitantes, sufrirían de este equilibro ambiental; también sufre la fauna acuática, que perdería kilómetros de espacios de agua dulce y se achicaría el espejo de agua más grande del Magdalena Medio bolivarense, colocando en riesgo todo un complejo de biodiversidad.
Para expertos, uno de los problemas que ha dejado la interconexión de los pobladores de la ribera del Cesar y Santander, que rompieron tres puntos fundamental del Magdalena con el río Simití; acabó por completo de la limpieza de las aguas de las quebradas, riachuelos, procedentes de la serranías de San Lucas.
Pescadores, chinchorreros, cerraderos o tumba montes; para poderse movilizar por río y llegar a la selva del sur de Bolívar; ocasionaron las rupturas de Cañobarbú, Boqueboque y el río Morales; el desastre ecológico del sur de Bolívar, fue inminente, acabar con la cuenca hídrica del río Chiwüití o mejor Simití, que desemboca en Regidor, entreandole las aguas diáfanas, almacenadas por cientos de ciénagas, que hoy murieron, al río grande de la Magdalena.
Este fenómeno ocasionado por Barequeros, Cerraderos de madera, Pescadores, narcotraficantes, Paramiliatares y Guerrilleros, dejó sedimentado el 80 por ciento de las ciénagas y han borrado un ecosistema envidiable, rico en insectos, reptiles, peces, animales, aves y una flora endémica, única en el mundo, que están amenazados por desaparecer.
El cambio del curso del río Juncal, a su lugar de origen, Nos da una lectura, que el gobierno Local, debe alertarse y dedicar parte de su fisco a un dragado, para profundizar el espejo de agua en el norte de la ciénaga y evitar que las aguas lodosas del Magdalena se decanten en las profundidades de los humedales, espejos de agua, pantanos y ciénagas.