El hombre que iba a todos los velorios, NO lo velaron.
Murió Luis Tobías, el controvertido hombre que diseminaba cariño; él se paseaba todos los días por las calles de Las Flores e iba a todos los velorios en el municipio de Simití, Bolívar, era todo un personaje; pero en su muerte… Lucho No se le hizo el velorio, porque murió en tiempos de la pandemia.
A los 63 años de edad falleció el gran Luis Tobías Rodríguez Arévalo, a quien cariñosamente le decían los simiteños, «Lucho» los que lo conocían; era un hombre afable, cariñoso, que paso toda su vida libre como las aves, sin complicaciones; nunca pensó en los problemas que vive el hombre del siglo XXI, los pagos de los servicios públicos y los impuestos.
Para el… el tiempo pasaba sin importarle, el viento del verano soplaba sin razón y las lluvias del invierno caía sobre la ciénaga sin sentido; ni siquiera las ilusiones vanas lo hacían soñar, ni pecar; tal vez era como el único ser humano de la tierra expedito como las amriposas, que no se someten a ninguna reglas de juego, de una sociedad de prejuicios y valores, era una especie de hombre singular, porque todos lo querían.
Luis Tobías murió de repetidas convulsiones o ataques epilépticos que le limitaron su motricidad; pero como eran los tiempos de la pandemia tuvo que sepultarse de inmediato, sin multitud; pero con el cariño inmarcesible que le profesaban, se fue para siempre; posiblemente para ser olvidado en el transcurrir de los tiempos.