Sin precedente histórico, el municipio de Simití, Bolívar, vive una debacle económica. La fuga de capital, el cierre de negocios, la nula inversión local, el NO comprar a los comerciantes que tienen arraigo en el territorio, el contratar y darles oportunidades a personas ajenas al casco urbano y el municipio; el convertir las casas en matadero, el tener que pagar los servicios costosos; el paso efímero de la económica ilícita ha generado un cataclismo en la sociedad que hoy ve con preocupación la tormenta que se avecina por la calamidad que viven los simiteños, donde incluso están aguantando hambre.
El cierre del restaurante DELI JOHN´S, panaderías y pequeñas tiendas, deja al descubierto que el municipio requiere con urgencia la convocatoria por parte del alcalde de Simití, Wilman Quintana González, a un Consejo de Seguridad Económica, con unos expertos, un magister, para estudiar la situación que está llevando a la pobreza absoluta a muchos hogares, ya que ni siquiera el dinero de la administración gira en la economía local, prefieren comprar en otros territorios para abaratar y robar los productos.
La miseria sigue aumentando; mientras el 98% de los docentes y familias pudientes del municipio de Simití, se trasladan a D-1, para mercar, dejan en Santa Rosa del sur, un aumento en su capital bruto.
Se requiere organizar un municipio que está en total ruina, que en el comercio solo tiene pobreza y no se incentiva, ni se motiva al capital local con negociantes extranjero, Nacional o regional, para que invierta en Simití, y saque de la hecatombe a un pueblo que sigue sufriendo y maltratado por la indiferencia de quienes manejan el poder o tienen dinero para invertir.
Simití, No tiene Centro o un parque donde gire la economía, donde se concentre la comunidad; un de D-1 o un ara, sería una necesidad prioritaria para regular el valor de los productos Locales, ya que la oficina de pesos y medidas no existe, igual que el control del producto pesquero y la comercialización del pescado tramallado, es toda una alucinación; los especuladores aumentan; NO hay Ley, Ni dios; divide y reinaras en un pueblo que está perdiendo la capacidad de pensar y reaccionar.