Por: David Antonio Torres Ruiz, Periodista en Zona de Alto Riesgo.
Cristian Camilo Galvis Ramos, un joven de 23 años de edad, que residía en Santa Rosa del sur en el departamento de Bolívar, Cristian, abandonó el país por amenazas de un Grupo Armado Organizado, GAO; que lo quería reclutar; desde ese momento todo cambio para él; decidió emprender un camino tortuoso el 28 de enero de 2021, para no caer en las garras de una guerrilla que hoy libran en el sur de Bolívar una guerra sangrienta, entre El Ejército de Liberación Nacional, ELN, Disidencias de la Farc y el Clan del Golfo.
En el túnel retrospectivo del tiempo, luego de vivir en la ciudad de Bogotá, con su tía y después de quedar solo, Galvis Ramos decidió trasladarse al sur de Bolívar, al municipio de Santa Rosa del sur, donde pernotó por varios años en compañía de su padre que es minero en la alta montaña de la serranía de San Lucas, estribaciones de la cordillera Central, lugar plagado de grupos armados que libran una guerra con el Estado de Colombia.
Estando en la zona de alto riesgo, uno de los grupos armado-organizados de la guerrilla colombiana, lo trató de obligar para que hiciera parte de sus filas, parte de combatientes y luchar así por una causa, por un pueblo que necesita de él, para liberarse del estado opresor.
El reclutamiento forzado para jóvenes y niños es una constante para los grupos armados organizados que operan en la región; así lo dejo ver el Ministerio de Defensa, quien manifestó:
-“• Durante el actual periodo de gobierno, 646 niños niñas y adolescentes han sido recuperados de grupos armados, y bajo el cuidado del ICBF se han restablecido sus derechos.
• Colombia, junto con más de 150 países, ratificó su compromiso con los derechos de la infancia y la adolescencia al adoptar el Protocolo Facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño.
En el marco del Día de las Manos Rojas, jornada mundial que visibiliza la lucha contra el reclutamiento de niños, niñas y adolescentes en los conflictos armados, el Ministerio de Defensa reafirma su compromiso con la protección de la infancia a través de estrategias como ‘Generación Futuro 2.0’ liderada por el Grupo de Atención Humanitaria de la institución.
En coordinación con el ICBF y las autoridades territoriales, el gobierno del cambio ha llevado el mensaje de la prevención a 137 municipios, impactando a 93.149 colombianos y colombianas, por medio de talleres, jornadas deportivas, eventos masivos y capacitaciones dirigidas a la Fuerza Pública, con el objetivo de generar entornos protectores y fortalecer las capacidades institucionales.
Con estas acciones, el Gobierno Nacional ratifica su compromiso con la infancia y hace un llamado a la sociedad para seguir trabajando en la prevención de esta problemática, en una fecha que recuerda la urgencia de proteger a los menores de las dinámicas de la violencia y garantizarles un futuro en paz”
Pero el desespero de Cristian Camilo Galvis Ramos fue casualmente tormentoso, tomó el camino por la inhóspita selva, una trocha donde el eco de la fauna silvestre ayuda como aliciente, salir del túnel del infierno de guerra; por ese camino lúgubre y fantasmagórico, en medio de la manigua donde el verde, verde que encarcela, la fronda vuelve desquiciado a cualquiera.
Hasta ese entonces; acobijado por el miedo y la zozobra, decidió partir a buscar tranquilidad en la Fundación MILLER, en la ciudad de Bogotá, después que la depresión y la angustia se apodero de él, y pudo recuperarse psicológicamente en un mundo diferente, asediado por los reclutadores que alimentan el conflicto armado en Colombia.
Historias como la de Cristian Camilo Galvis Ramos, hay que contarla, para que el mundo conozca, que los que luchan por su libertad quieren vivir en paz; desde ese momento encontró el sueño americano, llegar a Los Estados Unidos de América.
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