Por: David Torres, Periodista en zona de Alto Riesgo, siempre con la verdad.
Cuando a un pueblo se le somete a guardar silencio, y No pueda expresar libremente su dolor, por los horribles asesinatos selectivos que se han registrado en diciembre, se está en una anarquía y una desidia absoluta.
“Ni siquiera una marcha pacífica tienen derecho hacer la población del municipio de San Pablo, Bolívar, que pensaba marchar por el dolor el día de ayer, 16 de diciembre del presente año, tras la muerte de Larry Flórez, joven de 22 años de edad que fue sacado del seno de su hogar, y luego acribillado a tiros por una cuadrilla de hombres armados, presuntamente pertenecen a un grupo armado organizado” afirmó un familiar.
Después que su hermano pidiera a través de un audio por las redes sociales, que se detuviera la protesta pacífica, porque también están amenazados; demuestra que en Colombia la democracia es quebrantables, débil: así nos informó un ciudadano de San Pablo, Bolívar, que puntualiza que la anarquía y la desidia se apoderó del municipio más violento del Magdalena Medio y donde los actores armados, tienen amedrentados, atemorizados o aterrorizados a la población civil.
Muchos nos preguntamos: ¿Dónde están las alertas tempranas? ¿Donde están las autoridades policiales? que no dan resultados positivos, frente a la cadena de homicidios.
Para muchos la balacera en Guarigua el día de ayer, pudo ser una reacción tardía de las autoridades o una escaramuza para detener, los escandalosos episodios que está viviendo la policía y las autoridades de San Pablo, por su indiferencia de un gobierno inmerso en la desidia, sometida a los caprichos de los armados, de las autoridades del municipio que no se le ve resultados por ningún lado, frente a la ola de sangre y terror.
La Universidad de Zulia señala: “El pensamiento crítico y la práctica política radical que está situado dentro de la tradición rebelde de los oprimidos, tiene al anarquismo como un pensar-hacer crítico y radical más, pero que ha sido despreciado y ocultado, su historia olvidada y silenciadas sus prácticas, con todo y que ha sido parte instituyente del conflicto social, de los momentos insurreccionales y revolucionarios de los últimos 170 años. Bajo esta premisa, se trata de poner a discusión el horizonte anarquista y sus prácticas políticas en la actualidad como parte de una crítica anticapitalista, antiestatista, antipatriarcal y anticolonial de la vida cotidiana”
San Pablo, Bolívar, vive la anarquía y la desidia, de una comunidad que ha soportado la inclemencia de la violencia en todas sus facetas: Violencia Guerrillera; violencia del narcotraficantes; violencia de minería ilegal; violencia de las bandas criminales, violencia paramilitar, violencia política y de la NO gobernabilidad.