Agámez, gerente de Afinia, cuestionado por los simiteños.
De frente, los simiteños le hablaron claro al gerente de AFINIA sur de Bolívar, Edilberto Agámez Hernández, y cuestionaron el mal servicio que le vienen prestando la empresa de energía AFINIA, EPM a una de las comunidades más pobres de Colombia, Simití, Bolívar; donde el 75% de la población del casco urbano es neta pescadora y de bajos recursos; el núcleo familiar se gana solo quinientos mil pesos mensuales, de los cuales tienen que dejar de comer para pagar el servicio de la energía que provee Afinia, a través de las redes de la ESSA, Santander, donde el kilovatio es de Mil setenta y un peso con 9 centavos ($1.071.09) el más elevado del país; a esto se suma un servicio intermitente, bajo de potencia y que ha dejado a muchas familias humildes sin el ventilador, herramienta para poder soportar los 40 grados de calor bajo sombra, que está dejando la ola infernal en el municipio de Simití, en el departamento de Bolívar.
Agámez Hernández, fue abucheado por la comunidad, que pide con urgencia, al gobierno Petro, que lo abandono completamente en esta lucha de sobrevivencia y esclavitud del siglo XXI; quitarse el bocado de comida para pagar el servicio de energía que cada día, es imposible cancelar.
Se han cerrado negocios, casualmente por lo costoso que esta el kilovatio y la comunidad pide solución en unos puntos claros:
Igualar a la comunidad de Simití, con el valor del kilovatio que pagan los capitalinos.
Reducir el costo del Kilovatio que está subiendo en $1071.09.
Que toda la factura sea subsidiada, debido al intenso calor que se presenta en la zona del Valle del Magdalena Medio, donde las temperaturas asilan entre 39 a 44° grados centígrados.
Que el gobierno de Gustavo Petro, Yamil Arana y el local, Wilman Eli Quintana González. Inviertan en paneles solares para toda la comunidad del casco urbano que soporta temperaturas altas de 44° grados Centígrados al mediodía.
Que el alcalde de Simití, Wilman Eli Quintana González, quite el valor del alumbrado público, que se ha convertido en una feria de dinero y las familias que tienen un garaje convertido en negocio le facturan doble alumbrado público.
Que el Congreso de la República, apruebe una Ley, que beneficie a los pueblos más pobres, donde la temperatura caliente es extrema, sobre todos, las familias que utilizan aires acondicionado.
Además, la gran mayoría de las calles de Simití, están oscuras y algunas personas particulares colocan reflectores solares, para alumbrarse, como el caso de la Flores, donde está demostrado que las lámparas son más económicas y alumbran toda la noche, de 6 de la tarde a 6 de la mañana, (programada).