9 casos de intentos suicidios en el sur de Bolívar, “La generación de los cristales”
Parece un cuento de alucinación, pero el año bisiesto del 29 de febrero del 2024 marcó, hito en la historia psicológica de las familias más vulnerables en el sur de Bolívar. Nueve casos de intento de suicidio en el sur de Bolívar, en menos de cinco días; dan una lectura en el territorio, la generación de los cristales, donde a pesar que vivimos un conflicto sangriento, la nueva generación de jóvenes, son muy débiles mentalmente, todo le afecta.
Después de conocer la fatídica noticia de la muerte de la estudiante, Telvia Rendón Peinado de 23 años de edad, en un hotel del barrio La Concordia de la ciudad de Bucaramanga; donde fue halló su cuerpo sin vida, pone de pelos de punta a muchos padres de familia que han tenido hijos muy frágiles, que no pueden resolver los múltiples problemas que se presentan en el día a día, y buscan los jóvenes la más fácil decisión quitarse la vida.
Después que en el casco urbano de Simití, Bolívar, dos jóvenes intentaran quitarse la vida, el efecto domino se propagó por el territorio, dejando 9 intentos de suicidio de mujeres jóvenes; muchos se preguntan ¿Qué esta pasando de una sociedad, donde los hijos son débiles de decisión? y que, gracias a la vigilancia de los padres, NO han permitido que el resultado sea fatal.
¿Es importante conocer de dónde sale este término de la generación de los Cristales? e ir desmenuzando la visión de los adultos.
«Empecemos con la filósofa, Montserrat Nebrera quien adoptó el término generación de cristal para identificar a los hijos de una generación trabajadora y luchadora, la Generación X, que, además, vivió en una época de carencia. Denominó “cristal” a los que nacieron después del año 2000, sin embargo, las diferencias de carácter entre los grupos obligaron a reducir los períodos dejando esta etiqueta de “fragilidad” especialmente a los que nacieron a partir del año 2010.
Se dice que la Generación de cristal surge en el seno de una crianza respetuosa, con apego. Con el afán de crear vínculos con sus hijos y asumir una actitud protectora, que cae en el extremo de ofrecerles todo (a sus hijos) bajo el pretexto de brindarles mayor calidad de vida.
¿Educar con respeto, amor y apego es malo?, ¿es mejor educar con gritos, golpes y desinterés? Esa visión pasada, y hasta machista, está viviendo procesos de transformación y cambio; por eso, ve mal estas nuevas actitudes, no acepta la evolución de pensamiento de sus hijos y la decisión de querer romper el molde.
Los jóvenes de cristal actualmente están entre los 11 y 23 años, en general viven tiempos tecnológicos, podríamos decir “modernos”. Estas nuevas tecnologías se han convertido en extensiones del mismo ser humano, se abrieron puertas a diferentes partes del mundo, a nuevas experiencias, nos acercaron con los lejanos. Pero también se volvieron armas de doble filo, puertas para negocios que tienen que ver con la trata de personas, el conflicto armado, la violencia y hasta el narco y, nos alejaron de los cercanos.
Se viven tiempos de mucha inseguridad, violencia, tabúes, censura, narcotráfico, bullying, extorsiones, ciberacoso, relaciones tóxicas, pandemia, momentos de inmediatez y presiones sociales fuertes, padre ausente, madres que trabajan, abuelos ya cansados, vecinos apáticos»
Ponernos en contexto, los municipios con mayor suicidio en el sur de Bolívar: Santa Rosa del sur ocupa el primer lugar, seguido de San Pablo, ahora entra Simití, Cantagallo y Morales, sin dejar a un lado a Puerto Wilches, Santander y Gamarra, Cesar. Veamos qué nos dicen los expertos de las características que tienen estos jóvenes de cristal.
1. Carecen de tolerancia ante la crítica.
2. Se frustran rápidamente.
3. Son inestables emocionalmente.
4. Sufren de inseguridad.
5. Tienen adicción a la tecnología y grandes habilidades audiovisuales.
6. Desconocen la importancia de los libros y no tienen interés en la cultura.
7. No tienen noción del tiempo, lo consideran como algo efímero.
8. Necesitan tener reconocimiento social, pero suelen presentar baja autoestima.
9. Son sensibles a situaciones cotidianas.
Tienen tendencia a la melancolía
Se victimizan frecuentemente
Muestran fragilidad de carácter por la sobreprotección que ha tenido.
Si su hijo se acompleja de cualquier cosa, seguro es de la generación de los cristales; se tiene que buscar mecanismos que construyamos hombres y mujeres solidad, en una sociedad agreste, invadidos por la droga también, donde aún no existen ciudades zombis, pero ya tenemos adictos, que se han convertidos en zombis que no corren para salvar su vida.